Del enojo al amor

Un padre se enojó  mucho con su hijo, pues este sin su permiso había ido a una excursión a la selva con un grupo de amigos de la escuela.

El hombre se la passó todo el día hablando de cómo iba a castigar al muchacho. De manera eufórica tambien le recriminaba a su esposa, pues decía que ella estaba en complicidad con el jovén.

El hombre esperó junto a la entrada, en un sofa de la sala. En su mente pasaban las imagenes y las palabras que iba a ejecutar cuando entrara su hijo por la puerta.

Cuando ya se asomaba la noche, el padre se preparó para emprender la reprensión, ya que habia alimentado su enojo todo el día. De repente fuera de la casa se escuchó un carro que llegaba sigilosamente, el padre se levanto de su silla en dirección a la puerta, su esposa se abalanzó y le dijo que no cometiera una locura. Cuando abrió la puerta se encontró con un grupo de desesperados y angustiados muchachos que le contaron que su hijo se había perdido en la selva. El padre empezó a preguntar que había pasado, ellos le contaron como su hijo había estado extraño en aquella excursión, pues dias antes de partir él estaba muy emocionado, mas no fue asi cuando estuvo en aquel lugar; parecia que estaba angustiado por algo, le contaron.

La madre se puso a llorar, el padre dejó a un lado el enojo y empezó a preocuparse también por su hijo. Sin medir tiempo y distancia, emprendió junto a un grupo de adultos la busqueda de su hijo. En casa, la madre sin saber que hacer, elevó una plegaria a Dios.

Después de dos días de incansable busqueda y con los ánimos minimizados por la angustia y el dolor, el padre empezó a pensar que tal vez a su hijo lo había devorado una fiera en la selva. En su mente se dibujaban las imagenes del niño cuando estaba pequeño, su sonrisa, las veces que él tuvo que ayudarlo hacer algo; meditaba en todo y empezó a ver que ahora lo que más quería era rescatar a su hijo, ya no lo iba a castigar, queria expresarle el amor que nunca le dio.

Cuando ya se alistaban para regresar, el padre divisó a lo lejos a su hijo tendido en una pequeña colina, corrió a él y lo abrazó con fuerza;  el jovén estaba débil pero conciente, con temor abrazó a su padre pues pensabe que este le iba a castigar. El padre le pidio perdón y le interrumpió cuando este trataba de explicarle porque se vino sin su permiso.

En casa le siguió dando amor junto a su esposa y cuando el muchacho estaba en cama se quedó mirándolo hasta que se durmió. Junto a su esposa se puso al pie de la cama y le diron gracias a Dios por haberle dado nuevamente una oportunidad con su hijo.

La Biblia nos enseña den Lucas 15:11-20 la historia del hijo prodigo, el cual cuando regreso a casa, despues de haber despilfarrado su herencia, el padre no le recriminó ninguno de sus actos, el joven había pagado duramente su irresponsabilidad e inmadurez. Contrario a cualquier acto, el padre le hizo una fiesta y lo recibió con mucho gozo.

A veces nuestros enojos estan infundados en nuestro orgullo y en el afán de que se hagan las cosas como nosotros decimos o queremos. Cuando un hecho superior al enojo ocurre, nos damos cuenta que el mismo enojo nos impede ver mejor las cosas. El padre de la historía debió examinar primero su comunión con su hijo, pues es evidente que cuando no nos comunicamos efectivamente vamos a tener dificultades.

Muchas personas se enojan con otras y al pasar el tiempo no recuerdan realmente cual fue el motivo del enojo, y hay quienes despues de morir la persona con la que estaban enojados  quieren darle en la tumba lo que no le dieron en vida, algunos hasta hablan con una lapida. 

 

Una respuesta para “Del enojo al amor”

  1. Claudia Leon Dice:

    Que video tan hermoso, es una enseñanza para vuetros hijos. Gracias por compartilo en este portal.
    Dios te bendiga

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